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Un código deontológico para los procesos de mediación familiar internacional

Un conflicto familiar se transforma en “internacional” cuando implica más de un país. Muchos casos son posibles, por ejemplo, cuando los progenitores son de nacionalidades diferentes; cuando una familia no vive en su país de origen; cuando los progenitores viven en dos países diferentes; o cuando uno de los progenitores quiere irse o se va a vivir a otro país.

IFM_PAISESLas funciones y principios de este tipo de mediación son los mismos (imparcialidad, confidencialidad y neutralidad) pero la especialización puede resultar una ventaja cuando, como hemos visto, los conflictos familiares surjan en un contexto en el que las prácticas culturales o religiosas de las personas implicadas difieren, o cuando los usos y costumbres de un país están en contradicción con las leyes del país al que uno de los progenitores se fue a vivir. En todos estos casos, la mediación familiar internacional puede ayudar a las personas en conflicto a superar y entender estas diferencias para llegar a una solución.

La mediación no sustituye al sistema judicial, complementa los procedimientos legales para facilitar el encuentro de soluciones duraderas que convienen a todos los miembros de la familia, gracias a la ayuda de profesionales que tienen una sensibilidad intercultural y una excelente comprensión de las situaciones interpersonales.

La mayoría de las mediaciones familiares internacionales tratan de cuestiones relacionadas con la responsabilidad parental, el derecho de visita o la manera de mantener el vínculo entre los niños y niñas y ambos progenitores. Porque, cuando los progenitores no viven en el mismo país, puede ser difícil ponerse de acuerdo sobre la educación y la vida cotidiana de los niños y niñas. La mediación puede entonces ser utilizada para superar esos problemas, ya que toma en cuenta las condiciones de vida en ambos países y los derechos de todos los miembros de la familia implicados.

Así, la mediación familiar internacional está cada vez más respaldada por las autoridades jurídicas y administrativas de los Estados con el fin de resolver los conflictos familiares transnacionales. Pero, para dar un paso más, en 2015 se puso en marcha un proceso colaborativo con el objetivo de escribir un código deontológico internacional y aplicable en todos los países y que acaba de ser presentado: el “Código deontológico relativo a los procesos de mediación familiar internacional“.

IFM_CODIGOEste código completa otros códigos de conducta y otros Estatutos elaborados a nivel regional  o en las redes existentes y trata de valorizarlos y completarlos con un marco profesional y ético específico transregional para la mediación familiar internacional. La idea de este Código ético y deontológico es resaltar y reflejar la gran diversidad de prácticas de mediación familiar internacional a escala mundial. Todas las estructuras existentes y competentes en materia de mediación familiar internacional participaron en la creación de este documento general que se espera que sirva de referencia.

El Código deontológico contiene diez principios fundamentales que deben ser respetados durante el proceso de mediación y también sienta las bases del desarrollo de una cooperación internacional entre mediadores y especialistas en conflictos familiares transnacionales, y entre las autoridades jurídicas y administrativas. El objetivo final consiste en abrir la vía a la creación de una red centralizada y fiable de especialistas cualificados, reconocidos y accesibles a todos.

Actualmente, el documento está disponible en inglés y francés en la página web de la “International Family Mediation“.

Mediación para el Acuerdo
UNAF - Unión de Asociaciones Familiares
c/ Alberto Aguilera, 3 1º Izda.
28015 MADRID
T: 91.446.31.62/ 50
F: 91.445.90.24
E-mail: mediacionacuerdo@unaf.org